El Real Zaragoza visita mañana el Santiago Bernabéu en un partido que a principio de temporada se cuenta como más que probable derrota pero que, dada la complicada situación que atraviesa, el equipo debe ir a la capital de España con la intención de sacar algo positivo, como ya sucediera la temporada pasada cuando venció por 2-3. El partido ante el Real Madrid se disputará a partir de las 20 horas y enfrenta a dos equipos que ocupan posiciones antagónicas, es decir, líder y colista de la tabla clasificatoria.

Lafita celebra uno de los goles que marcó la temporada pasada en la victoria del Zaragoza en el Bernabéu.
Los de Manolo Jiménez llegan a territorio merengue sin apenas bajas y a la espera de que lleguen más refuerzos antes del cierre del mercado invernal, por lo que la convocatoria será la misma que para el partido del fin de semana pasado ante el Levante. Mateos está ya recuperado y se entrena con el grupo, pero no viajará a Madrid para que siga mejorando su puesta a punto, mientras que Fernando Meira y Antonio Tomás continúan con sus procesos de recuperación de sus respectivas lesiones. Así pues, la lista de convocados está formada por: Roberto, Leo Franco, Paredes, Lanzaro, Aranda, Edu Oriol, Postiga, Luis García, Juan Carlos, Da Silva, Dujmovic, Barrera, Lafita, Micael, Zuculini, Abraham, Pinter, Apoño y Obradovic.


Bueno, Real… puede que sea un decir. Porque en la noticia se afirmaba que nuestro club, al que vemos hoy caminar lentamente hacia el desastre, víctima de tanto tejemaneje soterrado por parte de sus dirigentes, no tiene derecho al apelativo extra. Debido, precisamente, a su nacimiento impregnado de más movimientos sospechosos. Decía este investigador que la fusión con el Iberia, que tenemos todos grabado en los genes leonados desde siempre, no fue tal; sino que el club de Torrero absorbió al Zaragoza. ¿Cómo? ¿Motivo? Deudas pendientes, morosidad, y la espada de Damocles del descenso sobre el club. Y claro: un club recién nacido no hereda las coronas de otros.

























