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Lapetra, Magnífico y figura

Si en Zaragoza tenemos que hablar de un jugador histórico, de un jugador de leyenda, tiene que ser Lapetra. Tiene que ser él por unanimidad, porque es considerado el mejor jugador aragonés del siglo XX (lo que viene a decir de la historia, vencida ya la primera década del siglo XXI) pero sobre todo porque simboliza como nadie el sentir zaragocista. Llega a tocar esa fibra tan abandonada ahora, el deseo de creer que un día fuimos grandes y que la travesía por el desierto que sufrimos ahora sólo es un paréntesis en la larga historia del León Blanquillo.

Lapetra, Magnífico y figura fotografía

Carlos Lapetra está considerado el mejor jugador aragonés de siempre

Carlos Lapetra fue un jugador de fútbol en blanco y negro. Viajaba en Lotus, tenía un look beatle y jugó al tiempo que Gento y Di Stéfano levantaban Copas de Europa sin cesar. No tenía un gran físico, ni era un alarde en la posición defensiva, en las coberturas o en el marcaje. No se sacrificaba por el equipo. No lo necesitaba, porque era lo que ahora se ha dado en llamar un ‘superclase’. Le llamaban el Ingeniero, el Dictador, y era porque con sólo unos pocos toques manejaba el balón y con él al equipo. Se dice de él que inventó dos posiciones en una: la de falso extremo y la de mediapunta ‘enganche’ con el delantero.

Sin embargo, no tenía una posición fija en el campo. Era una anarquía táctica que desesperaría a los más puristas estrategas. Era un desatascador en el campo, rompiendo las líneas y los marcajes. Se movía con el balón, con el equipo, allá dónde más hiciera falta su clarividencia. Lo que Carlos Lapetra deseaba era el esférico: recibirlo y tratarlo como muy pocos sabían tratarlo. Y es bien sabido que el cuero siempre vuelve a aquellos que lo tratan bien, que lo miman, y ahí estaba siempre él.

Parabólica: Batuhan Karadeniz

Segunda entrega de la parabólica blanquilla. Hoy, la hemos orientado hacia Turquía, donde juega Batuhan Karadeniz, un delantero joven que a sus 20 años ya cuenta con un grandísimo historial, pese a quedarle mucha cuerda y muchos goles para rato.

Entrevistas: Valeriano Jarné

Hoy estrenamos una nueva sección especial: Entrevistas Blanquillas, que se irá repitiendo con periodicidad mensual. Se tratan de una serie de entrevistas grabadas en vídeo donde el entrevistado es el principal protagonista, centrándose en el lado más cercano y personal del personaje, que también opinará sobre la actualidad del Real Zaragoza.

El primer entrevistado ha sido el periodista deportivo Valeriano Jarné, que nos cuenta su historia hasta llegar al periodismo y sus comienzos en él, resumiéndonos también la historia zaragocista desde su llegada hasta el día de hoy.

Parabólica: Scott Sinclair

Parabólica: Scott Sinclair fotografíaIniciamos en Blanquillos.org una nueva sección: la parabólica blanquilla. En ella, el lector podrá encontrar información detallada de jugadores no demasiado conocidos, pero con un presente y futuro prometedor. Por supuesto, se trata de futbolistas que podrían estar meridianamente al alcance del Real Zaragoza y es por eso que se recogen aquí.

Comenzamos esta primera parabólica blanquilla con Scott Sinclair. El delantero inglés fue uno de los pilares fundamentales en el que se sustentó el ascenso del Swansea City galés a la Premier League. Sus goles y asistencias llevaron a los cisnes a la máxima categoría del balompié británico.

Casi el último botín

Casi el último botín fotografía

“Nadie daba nada por nosotros, y al final hemos ganado”. Así resumió Movilla, con su contudencia habitual, la Copa del Rey de la temporada 2003-2004 lograda por Real Zaragoza. El césped de Montjuïc fue testigo de la refundación del mito de David contra Goliath, en un partido agónico e inolvidable contra el Real Madrid. Los blanquillos dispararon tres hondas para derribar al gigante. Una primera de Dani, otra de Villa desde el punto de penalti, y la certera –y definitiva– de Galletti. Ya lo había advertido Víctor Muñoz, entrenador de los maños a la sazón: “En ilusión y motivación ganamos al Real Madrid”. La fuerza de las 20.000 gargantas aragonesas desplazadas hasta la Ciudad Condal hicieron el resto, y los tres goles (las tres pedradas) doblegaron al coloso galáctico. Pocos minutos antes de la medianoche, Cuartero levantaba el título conquistado por el Real Zaragoza. Ha sido uno de los últimos oasis entrevistos por un equipo que, aún hoy, sigue su travesía por el desierto.