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HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO

Es posible que podamos estar cumpliendo la penitencia de pecados anteriores. No sé cuáles, pero solamente se me ocurre esto para justificar la crueldad de la situación que atraviesa el zaragocismo. La derrota del lunes nos deja sin esperanzas y, a este mismo ritmo, en abril ya estaríamos descendidos matemáticamente. Seguramente se ganará algún partido más, cuando ni a nuestro equipo ni al rival le importe demasiado el resultado. Partidos de trámite, bajo el amparo del aburrimiento y con una presencia residual de aficionados enla Romareda.

MOTIVOS POR LOS QUE SEGUIR ADELANTE

El dolor sufrido estas últimas temporadas se ha agudizado esta campaña, donde se han visto realmente los propósitos del máximo accionista para afrontar su continuidad al frente del club. Su silencio es una provocación para los miles de seguidores zaragocistas, las ausencias en el palco dela Romaredason un insulto para los aficionados blanquillos, acudir a los otros estadios en representación del club indigna a los abonados y accionistas de la entidad. Y ahora busca el perdón de los grandes por su alineamiento con el G-6, al lado del Valencia y del Sevilla. Para cobrar los diez millones en caso de descenso, para rascar algo más de las televisiones si se produce el milagro de la permanencia, o tener una bolsa más sonora si se termina en Segunda División. Sin proyecto, sin objetivos, sin buscar una línea de actuación, sin aceptar la compañía de la afición.

EL POTRO DE TORTURA

Da la impresión que esto se ha acabado. No ha habido reacción y el Real Zaragoza sigue sin ganarle a nadie y perdiendo contra cualquiera. Las soflamas previas a los últimos partidos de gente como Luis García no han tenido continuidad en el terreno de juego y han quedado en nada, en meras declaraciones de intenciones. Es decir que, a comienzos del mes de febrero, las posibilidades de salvación son prácticamente inexistentes. Es humano apelar a la esperanza, al milagro, al derrumbamiento de otros clubes en el último tramo de la competición, pero no parece posible.

AL FILO DEL ABISMO

AL FILO DEL ABISMO fotografíaEs verdad que la llegada de Jiménez ha traído un soplo de aire fresco y un orden al equipo que ya no tenía con Aguirre. Se ha cambiado de sistema y se tiene mayor contundencia defensiva, además de proponer un juego más ofensivo que con el mexicano. No me cuadra que mantenga a Luis García como titular y que desaproveche la velocidad de Juan Carlos, pero los síntomas de recuperación son evidentes. Es una lástima que ya casi no haya tiempo para reaccionar, que estemos al filo del abismo, porque los números aparecen como enemigos de un Real Zaragoza que no tiene margen de error.

Semana Clave

El Real Zaragoza afronta una semana clave. Mañana termina el mercado invernal de fichajes, y el conjunto que lidera Manolo Jiménez necesita reforzar -al menos- su maltrecha defensa. Un central y una lateral derecho son, como mínimo, las incorporaciones que necesita el equipo para afrontar el resto de temporada con más garantías.Semana Clave fotografía

¿Origen y muerte entre chanchullos?

Lo que nos faltaba.

Puede que mi lectura del artículo fuera en diagonal, lo sé; uno no anda sobrado de tiempo, y había muchas noticias que repasar antes de salir pitando a trabajar. Pero hace unos días me encontré en las páginas del Heraldo con una noticia curiosa. Se había presentado una tesis doctoral que estudiaba algo que nos toca de cerca: el Real Zaragoza.

¿Origen y muerte entre chanchullos? fotografíaBueno, Real… puede que sea un decir. Porque en la noticia se afirmaba que nuestro club, al que vemos hoy caminar lentamente hacia el desastre, víctima de tanto tejemaneje soterrado por parte de sus dirigentes, no tiene derecho al apelativo extra. Debido, precisamente, a su nacimiento  impregnado de más movimientos sospechosos. Decía este investigador que la fusión con el Iberia, que tenemos todos grabado en los genes leonados desde siempre, no fue tal; sino que el club de Torrero absorbió al Zaragoza. ¿Cómo? ¿Motivo? Deudas pendientes, morosidad, y la espada de Damocles del descenso sobre el club. Y claro: un club recién nacido no hereda las coronas de otros.

Eso sí, podría haber bastado con solicitarlo de nuevo. Pero esto es España, para lo bueno y para lo malo, de modo que se optó por colocárselo de nuevo, a puro huevo, y si nadie dice nada, arreando. Y, si lo que dice este señor es cierto, coló. Vaya que si coló. Chufla, chufla, etcétera.

El mismo cuento, con distintos detalles. Casi es bonito ver cómo se cierra el círculo, ¿no?

Todo esto no deja de ser más que un trabajo de investigación, que alguien corroborará, o negará con datos; y puede pasar a ser una verdad histórica o una simple noticia que pasó un día por nuestras pantallas sin que nadie, salvo este pobre articulista, le prestase atención. A estas alturas, me doy cuenta de que ni siquiera me preocupa. Sólo me llama la atención como chispazo levemente animador de la modorra zaragocista (que además yo soy de Torrero, oigan, y esto me puede dar para muchos comentarios absurdos en conversaciones sueltas). Modorra que tiene visos de pasar a ser galáctica cuando, este fin de semana, nos toque pagar los platos rotos (y cuántas van).

Pronóstico del tiempo para el sábado: diluvio de hombros encogidos, suspiros, y palmadas en la espalda. Los leones, como los gatos, no disfrutan de la lluvia.

Hay tiempo

Esta semana recuperamos la sección de Opinión “Con Nombre”. El que escribe el comentario bajo estas líneas es Alejandro Lucea, ex redactor jefe de deportes de Heraldo de Aragón y actual columnista del mismo periódico. Se trata de una persona que, durante muchos años, ha seguido la trayectoria del equipo.

El Zaragoza comienza descolgado la segunda vuelta de la Liga, pero hay tiempo para reaccionar. La  clave está en la capacidad de la plantilla para mejorar. Los refuerzos pueden ayudar a paliar alguno de los déficits de ésta, pero tan importante como lo que aporten es que Manolo Jiménez consiga que una serie de jugadores, como Micael, Postiga, Luis García, Barrera o Lafita, eleven su nivel de rendimiento y dejen de lastrar la capacidad ofensiva del conjunto. Si ellos funcionan todo irá mejor.

Hay tiempo fotografía

Alejandro confía en que Jiménez sea capaz de sacar lo mejor de algunos jugadores. Foto: Javier Boudet

En el último partido, seguramente también en el anterior, el equipo experimentó una mejoría, fundamentalmente estuvo más ordenado y quiso tener el balón, pero fue insuficiente. Para salvarse necesita aumentar bastante más su nivel de rendimiento y que sus jugadores se entreguen al ciento veinte por cien. Si lo hacen, habrá vida.

DIGNIDAD HASTA EL FINAL

DIGNIDAD HASTA EL FINAL fotografíaDicen que el valiente muere una vez y que el cobarde lo hace mil veces, hasta que entrega deshonrosamente su vida. Por eso me gustaría pedirle a la plantilla y al cuerpo técnico dignidad hasta el final. Es decir, que luchen aunque no se terminen de creer la posibilidad de la permanencia para que el tránsito a la vergüenza dela SegundaDivisiónno sea demasiado cruel. Hay que procurar salvaguardar a la afición de un dolor excesivo que deje hundido al zaragocismo; por pura humanidad y porque su apoyo y reacción no lo merece.DIGNIDAD HASTA EL FINAL fotografía

Improvisación invernal frente a planificación

Improvisación invernal frente a planificación fotografíaEl Real Zaragoza quiso poner ayer toda la carne en el asador. El tiempo se agota y Jiménez puso las cartas sobre la mesa. Unas cartas, a mi parecer, desesperadas. El conjunto sólo es un caos de cristales rotos que, hace tiempo, compusieron el espejo en el que se reflejara un equipo. Pero ahora, tras años de intercambios de entrenadores, planes, proyectos y filosofías futbolísticas, el resultado es una amalgama de jugadores de todas las nacionalidades, estilos y edades: un montón de cristales fracturados y amontonados en un rincón. Hablo de la falta de planificación deportiva. De la continua improvisación, de los remiendos invernales.

EL CIUDAD DE VALENCIA, ÚLTIMA OPORTUNIDAD

EL CIUDAD DE VALENCIA, ÚLTIMA OPORTUNIDAD fotografíaFinaliza la primera vuelta de la misma manera que en las dos temporadas precedentes. Es el tercer año consecutivo en el que nos desenvolvemos en las últimas posiciones de la tabla cometiendo los mismos errrores. Se ficha mal, se echa al entrenador y se apela a la fortuna del mercado de invierno para asegurar una permanencia que cada vez es más difícil de conseguir. Pero en esta ocasión ya no existen dudas de la culpabilidad del presidente y máximo accionista en las desgracias que sufre el colectivo zaragocista. Cada vez está más claro el componente de negocio que supone su presencia en el club al margen de la historia octogenaria de la entidad y de los miles de seguidores que comienzan a sospechar que el camino hacia la desaparición va a ser traumático y doloroso. La salida de Agapito del club, bien porque venda sus acciones, bien porque sea inhabilitado, es la única solución para la supervivencia del Real Zaragoza y no excluye un largo recorrido por la segunda división y un enorme trabajo de regeneración.