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Rubén Castro hace añicos la esperanza blanquilla

El Real Zaragoza ha perdido hoy en el estadio municipal de La Romareda frente al Real Betis. El equipo local salió al campo con buena disposición, fe y espíritu, pero sin ninguna mordiente en ataque. El Betis, por medio del ex oscense Rubén Castro, supo aprovechar sus ocasiones, mostrándose letal a la contra. Edu Oriol, Obradovic y Apoño protagonizaron un buen encuentro, pero los de Pepe Mel supieron esperar atrás y salir a por el partido encontrando la espalda de Pablo Álvarez y Paredes en repetidas ocasiones.

El Betis visitaba la Romareda con el siguiente once: Fabricio, Dorado, Beñat, Paulao, Salva Sevilla, J. Molina, Montero, Cañas, Nelson, Nacho y Ruben Castro. Jiménez, por su parte, se mostraba valiente, planteando una alineación con  Roberto, Pablo Álvarez, Da Silva, Paredes, Obradovic, Edu Oriol, Micael, Apoño, Luis García, Lafita y Aranda. Cambio de sistema, Postiga a la banqueta y ausencia de mediocentro defensivo para atacar sin cuartel en busca de una brizna de esperanza. 

¡Viven!

Casi no recordaban aficionados y jugadores la sensación que deja en la boca la miel de la victoria. El Real Zaragoza parece tenerle tomada la medida al RCD Espanyol, al que se ha impuesto tanto en La Romareda como en Cornellá. Los pericos controlaron el partido, generaron ocasiones y sólo Roberto impidió que se materializasen. Da Silva, en un córner aislado, adelantó al Real Zaragoza, que por una vez supo gestionar bien su ventaja, lanzándose al contragolpe y gozando de bastante verticalidad y peligro en una segunda parte en la que Postiga, Lanzaro u Obradovic pudieron sentenciar. Al final fue Juan Carlos, sobre la bocina, quien firmó el segundo tanto.

Perdida ya toda esperanza, el Real Zaragoza se plantó en el estadio de Cornellá con la tímida ambición de crearle problemas a uno de los equipos de moda de la Liga BBVA. Jiménez presentó dos sorpresas en el once inicial, que fue formado por Roberto, Pablo Álvarez, Da Silva, Lanzaro, Obradovic, Pinter, Apoño, Lafita, Edu Oriol, Luís García y Hélder Postiga. Pablo Álvarez debutaba, pero lo más reseñable era la presencia en la alineación, tras varias jornadas, de Edu Oriol y Adam Pinter. Mauricio Pochettino, por su parte, sacó a Kiko Casilla, Javi López, Raúl Ródriguez, Moreno, Dídac, Forlín, Verdú, Romaric, Weiss, Coutinho y Kalu Uche.

Alea jacta est

Silencio y frío en la Romareda tras el pitido final. Abucheos, ira contenida, desesperación y tristeza. Es el único poso que queda en una taza vacía, fracturada y abandonada. El Real Zaragoza, esa institución con más de 80 años de existencia, entregó hoy lo poco que quedaba de su corazón, cuyos estertores duraban ya demasiado tiempo. El equipo está muerto, es un cadáver y no hay forma humana de reanimarlo una vez más. Un Rayo Vallecano de recursos limitados borró del campo a los maños, llegando a lanzar hasta 14 córners fruto de los apuros defensivos blanquillos. Trashorras primero, Armenteros después, Movilla y Diego Costa se bastaron para destrozar el rombo planteado por Jiménez.

El andaluz sorprendió dejando en la banqueta a Lafita y formando con Roberto, Lanzaro, Da Silva, Paredes, Obradovic, Dujmovic, Micael , Apoño, Luis García, Aranda y Postiga.  Por su parte, el carismático Sandoval alineó a Joel, Tito R R, Arribas, Jorge Pulido, Casado, Movilla, Javi Fuego, Trashorras, Michu, Míchel y Rayco.

El sueño duró media hora

No pudo ser. El Real Madrid fue demasiado Real Madrid. Por clase, por jugadores, por presupuesto, por la tendencia actual, machacó  a un Real Zaragoza que otrora asustaba en estas plazas y en estas lides. Lafita encendió la llama de los corazones maños al poco de comenzar merced a la relajación defensiva merengue. Sin embargo, con el paso de los minutos, la cruda realidad convirtió en milagroso el aguante maño. Kaká, Cristiano y Ozil convirtieron en simple anécdota media hora de sueños locos y fantásticos de épocas mejores.

El Real Zaragoza planteó sorpresas en el Santiago Bernabéu. Manolo Jiménez quería sorprender a Mourinho y los blancos. Los elegidos fueron Roberto, Lanzaro, Paredes, Da Silva, Obradovic, Dujmovic, Micael, Apoño, Lafita, Luis García y Aranda. Tal y como venía ensayando durante la semana, el andaluz dejó en el banco a Postiga, que tenía cuatro amarillas y se reservaba para el vital partido frente al Rayo, y formaba un centro del campo poblado y Aranda, Lafita y Luis García permutando posiciones arriba. Por su parte, los blancos reservaron a varios teóricos titulares, a pesar de lo cual presentaron un once plagado de estrellas, con Casillas, Altintop, Pepe, Carvalho, Marcelo, Alonso, Granero, Cristiano, Özil, Kaká, y Benzema. 

El sueño duró media hora fotografía

La potencia del Madrid acabó con la esperanza blanquilla. Foto: Marca

Empate insuficiente en un partido interminable

Mal partido el de hoy en el Ciudad de Valencia. Nadie ofreció un fútbol digno de la Primera División, y el marcador no se movió. Las incorporaciones invernales se vislumbraron tenuemente esperanzadoras, aunque desubicadas. Koné fue el mejor jugador de un partido interminable que no hizo honor a la posición que ostenta en la tabla el Levante, pero sí a la del Real Zaragoza. Los de Jiménez deberán ofrecer algo muy distinto de aquí en adelante, pues la mejora no es, ni mucho menos, suficiente. Jugadores como Lafita o Luis Garcia estuvieron especialmente desafortunados en la tarde de hoy.

El Real Zaragoza se presentó en el Ciudad de Valencia acuciado por la urgencia de obtener tres puntos. Manolo Jiménez revolucionó el centro del campo dando entrada a dos de las nuevas incorporaciones del mercado de invierno: Dujmovic y Apoño. En total, los once elegidos fueron  Roberto, Lanzaro, Da Silva, Paredes, Obradovic, Luis García, Dujmovic, Apoño, Micael, Postiga y Lafita. El míster propuso un rombo con jugadores de creación como Luís Garcia o Apoño. Por su parte, el Levante formó con Munúa, Javi Venta, Cabral, Nano, Del Horno, Farinós, Xavi Torres, Iborra, El Zhar, Koné y Rubén. 

Empate insuficiente en un partido interminable fotografía

Partido flojo y trabado en el Ciudad de Valencia. Foto: Marca.com

Los maños salieron con nervios pero con fe, con líneas juntas en el centro del campo y buscando a Postiga en punta, aunque el portugués falló en los primeros controles de los que dispuso. Poco tardó, no obstante, el equipo local en equilibrar la balanza y comenzar a rondar la meta de Roberto con insistencia. Dujmovic evidenciaba su baja forma en el área de contención y al centro del campo le seguía faltando capacidad de creación, perdiendo numerosos balones. Aún así, ninguno de los dos conjuntos generaba ocasiones claras de peligro, por lo que el choque derivó en un centrocampismo y una alternancia de leves intentos que resultaba, cuanto menos, poco vistoso: el primer susto tardó en llegar hasta el minuto 25, cuando El Zhar mandó el balón al poste cuando estaba sólo delante de Roberto, aunque la jugada estaba invalidada por fuera de juego.  

Presión y pundonor no son suficientes

No pudo ser. El Real Zaragoza ‘sólo’ arrancó un empate ante el Getafe en su propio feudo. Un remate de Lanzaro en un saque de esquina ilusionó a la parroquia maña, y el equipo cuajó una buena primera parte. Sin embargo, el bajón físico y la superioridad de las individualidades foráneas fueron demasiado en el segundo tiempo, en el q ue el empate se logró sólo gracias, una vez más, a la prodigiosa actuación de Roberto.

Partido de tintes polémicos, con ambiente enrarecido en La Romareda. Como es bien sabido, media hora antes del inicio del encuentro los aficionados se citaron en la plaza Eduardo Ibarra, llegando a reunir entre 5.000 y 6.000 gargantas (según fuentes oficiales) para clamar por la marcha del actual dueño de la mayor parte de las acciones y dirigente de la entidad, Agapito Iglesias. Desde una hora antes del inicio del choque, la manifestación fue un absoluto éxito en el que zaragocistas de todas las procedencias y edades exigieron un cambio de rumbo. Además, lo hicieron con una importante demostración de civismo ejemplar.

Presión y pundonor no son suficientes fotografía

Lanzaro marcó el gol y luchó en la banda derecha. Foto: Marca.com

En el terreno de juego, los cambios que Manolo Jiménez quiere ir implantando en el equipo comenzaron a traducirse en el once inicial. Éste estuvo compuesto por Roberto, Paredes,  Da Silva, Lanzaro, Ivan Obradovic, Pinter, Zuculini, Micael, Lafita , Luís García, y Hélder Postiga en la punta del ataque. Por parte del Getafe comparecieron Moyá, Valera, Cata Díaz, Rafa, Masilela, Pedro Ríos, Míchel, Casquero, Abdel Barrada, Güiza y Miku.

La vida sigue igual

El Real Zaragoza es un drama constante. Una catarsis. La leve ilusión que generó la llegada de Manolo Jiménez chocó con un muro de realidad en El Sardinero. Un Racing muy justito se bastó con una acción a balón parado para hundir un clavo más en un ataúd que ya está metido dentro del hoyo. Sin fichajes en el plano deportivo, el desembarco de Salvador Arenere y Manolo Jiménez en la entidad ni siquiera ha servido para sacudirse el estigma perdedor del conjunto maño.

Jiménez no revolucionó la alineación: ya lo había avisado. La plantilla es corta y necesitará más efectivos para reflotar el barco. Así las cosas, los elegidos fueron Roberto, Paredes, Juárez, Da Silva, Pinter, F.Meira, A.Tomás, Juan Carlos, Lafita, Luis García y Helder Postiga. El sustituto natural de Ponzio era, por lo tanto, Meira. El portugués formaba en el centro con el ex del Dépor, Antonio Tomás, como novedades en el centro del campo. Por su parte, el Racing de Santander buscaba la victoria con Toño, Álvaro, Bernardo, Torrejón, Cism, Colsa, Diop, Adrián, Arana, Acosta y Stuani en el once inicial.

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El Racing no tuvo que ofrecer gran cosa para imponerse. Foto: El Periódico de Aragón

El Alcorcón humilla al peor Zaragoza de siempre

El Real Zaragoza sufrió una catarsis impropia de su historia y de la dignidad del escudo que portan en el pecho los jugadores. 0-2 ante el Alcorcón, sin rumbo fijo, sin soluciones ni ideas, demostrando ser claramente inferiores a su rival de hoy y con una situación complicadísima en la Liga. Oriol Riera y Quini condenaron a los blanquillos en un resultado justo y cruel, que deja ahora el interrogante de la continuidad de Aguirre y de los fichajes de invierno necesarios para salir del agujero negro en el que se ha metido el Real Zaragoza.

Para el último partido del año, Aguirre alineó a los más habituales, contando con que luego tendrán unos días de descanso. Así las cosas, saltaron al césped de la Romareda Roberto, Zucullini, Lanzaro, Paredes, Abraham, Oriol, Ponzio, Antonio Tomás, Luís García, Lafita y Hélder Postiga. Por su parte, el Alcorcón partió desde el inicio con Raúl Moreno, Bermúdez, Javi Hernández, Agus, Expósito, Sergio Mora, Rubén Sanz, Miguélez, Sales, Carney y Oriol Riera.

El Alcorcón humilla al peor Zaragoza de siempre fotografía

El golpe frente al Alcorcón fue duro, descarnado y total. Foto: Marca.com


Los inicios del partido fueron una continuación de los últimos encuentros del Real Zaragoza. Si alguien esperaba un cambio de actitud por jugar la Copa del Rey, un regalo navideño en forma de fútbol por tratarse de un rival de entidad inferior o algo por el estilo, sufrió un ya acostumbrado desencanto. Postiga trató de moverse entre líneas, Lafita estaba un tanto lento e impreciso y Luís García se mostraba participativo, pero nada más. Un Alcorcón que no ofrecía nada del otro mundo apagaba la luz de los centrocampistas maños. La primera ocasión de peligro real llegó en el minuto 15 en un remate de Lanzaro que desvió Raúl Moreno. Como es lógico, el Zaragoza tenía más el balón, trataba de llegar con peligro, e incluso Abraham y Edu Oriol lanzaban centros al área en busca de un rematador. El Alcorcón se mostraba incisivo cuando tenía el balón y generaba peligro con mayor facilidad que el conjunto local. Una vez más, un equipo sin excesivos detalles técnicos creaba dificultades a los blanquillos con poco menos que empuje y disciplina táctica.

El Real Zaragoza se hunde bajo la lluvia

El Real Zaragoza ha caído derrotado en la Catedral por 2-1 frente al Athletic de Bilbao. Los de Aguirre cedieron el cuero a su rival, como ya había avisado el entrenador mexicano, pero las cosas se le pusieron mal pronto, con un error garrafal de Juárez que Susaeta aprovechó a la perfección. Un dudoso penalty y la expulsión de Javi Martínez equilibraron las fuerzas, pero los maños no supieron aprovechar la ventaja numérica y lo acabaron pagando en los últimos minutos.

Aguirre revolucionó el once en busca de una reacción al timorato rumbo de la nave blanquilla. Así las cosas, formaron Roberto, Juárez, Lanzaro, Pinter y Paredes en defensa; Antonio Tomás y Leo Ponzio en el doble pivote; Lafita en la mediapunta, Juan Carlos y Edu Oriol en bandas y Hélder Postiga en la punta del ataque. Como ya se esperaba, Luís García y Barrera se quedaban en el banquillo. El ‘loco’ Bielsa formaba con lo esperado ante la baja significativa de Llorente: Gorka; De Marcos, Amorebieta, Aurtenetxe, Javi Martínez; Iñigo Pérez, Ander Herrera, Muniain, Iturraspe, Susaeta y Toquero.

El Real Zaragoza se hunde bajo la lluvia fotografía

Lanzaro y Toquero mantuvieron una pugna intensa hasta que el italiano fue expulsado. Foto: Heraldo.es


Desde el inicio los visitantes cedieron el balón a su rival. El Real Zaragoza trataba de cerrar líneas y presionar mucho a los creadores del Athletic, entre ellos el ex blanquillo Ander Herrera. Los del chileno no tardaron en demostrar su superioridad técnica, y ya tuvieron una ocasión importante en el minuto 3 tras no entenderse Pinter y Paredes en un despeje.

Soporífero empate

El Real Zaragoza ha empatado a un gol frente al Alcorcón en partido de dieciseisavos de final de la Copa del Rey. Es el pírrico resumen que merece el lance que ha enfrentado a ambos conjuntos en Santo Domingo. Escaso fútbol, descorazonador para los aficionados del conjunto blanquillo y una muestra más de la incapacidad del equipo para generar ocasiones de gol.

Javier Aguirre daba descanso a los más habituales en el partido copero, formando con Roberto, Juárez, Paredes, Mateos, Edu Oriol, Luis García, Lafita, Antonio Tomás, Zuculini, Abraham y Jorge Ortí. Era una buena oportunidad para los jóvenes valores que habitualmente se desenvuelven bajo las órdenes de Juan Eduardo Esnáider en el filial y de otros futbolistas poco habituales como Oriol o Antonio Tomás. Por parte del Alcorcón, ‘Anquelotti’ alineaba a Raúl Moreno, Expósito, Rueda, J. Hernández, A, Sánchez, Babin, Abraham; Carney, Saúl, Carlos Martínez y Oriol Riera.