Efeméride
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En el ambiente se palpaba. Iba a ser una noche mágica. Semifinales de la Recopa de Europa, 6 de abril de 1995, estadio de La Romareda. Rival, el Chelsea londinense. Atrás quedaban las fáciles victorias frente a Gloria Bistrita y Tratan Presov y la complicadísima eliminatoria de cuartos frente al Feyernoord. La mente puesta en un objetivo: París. Tras un partido sensacional de las huestes de Víctor Fernández, el Zaragoza se adjudicaba una ventaja de 3 a 0 en el marcador que le permitía acudir con cierta comodidad a visitar a su rival en Stamford Bridge. Pero aquella apacible noche del 6 de abril de 1995, también sería recordada por temas extradeportivos. Tras recibir el tercer tanto, los hooligans ingleses empezaron a dar un lamentable espectáculo en las gradas del fondo sur de La Romareda. La policía comenzó a cargar contra ellos espoleados por la grada al ya tan famoso grito de: “Písalo, písalo”. La cuestión es que después de los susodichos cánticos, la reyerta concluyó y al día siguiente, la prensa inglesa amanecía con elogios hacia la afición blanquilla en lo que ellos creían un gesto de deportividad, dado que lo que aquella mañana los rotativos ingleses entendieron, fue que los zaragocistas intentaron frenar la disputa bajo el cántico de: “Peace and love”.