En corto y al pie




La reacción sobre el césped

Mucho se ha hablado sobre la capacidad porteadora de La Romareda en las últimas jornadas. Qué duda cabe, los últimos llenazos, la grada entregada, el ruido y las bufandas han llevado en volandas al equipo en su empeño por convertir su feudo en un fortín, tapiando las grietas por las que chorreaba aquel incesante flujo de puntos hacia otros enclaves españoles

La afición, ese clamor atronador que el pasado miércoles se debatía entre agarrarse el corazón para que no se le saliera del pecho en esa ristra de saques de esquina del final del partido o dejarse la garganta hasta dejar sordos a Juanfran, JIM y compañía, ha sido una de las claves (sino LA clave) de la actual brizna de esperanza. La rabia y la fe de la hinchada han empujado al equipo a un nuevo nivel de entrega para superar esa fase de apática aceptación de la fatalidad que nos acompañaba a todos hace unos meses.

Gracias a ello, decía, se puede observar cómo varios jugadores han evolucionado en su juego, permitiendo al equipo dominar sobre el césped y traducir el grito de la parroquia a goles sobre el tapete. Entre ellos, yo destaco varios:

- La entrega de Postiga. Las malas lenguas dicen que es porque se acerca la Eurocopa, pero lo cierto es que en las últimas jornadas hemos observado cómo el portugués se entregaba mucho más en tareas de presión y cobertura, amén de su capacidad de desborde y de arrastrar a los defensas cayendo a la banda. Sólo le ha faltado mayor acierto de cara a puerta, pero su final de temporada está siendo notable.

- El triángulo Micael – Zuculini – Apoño. Una de las líneas en las que más dudas estaba mostrando el equipo era el centro del campo. En la retención, Jiménez no acababa de decidirse por Dujmovic, Pintér o Zuculini. Al final, parece que la entrega del argentino le ha valido el puesto, en el que se ha desenvuelto con una pasión y una garra que parecen contagiar al equipo, aunque siempre pecando de cierta precipitación. En la creación, hemos asistido a la confirmación de Micael, mucho más rápido en el pase y atento al corte y a las ayudas. Y, por supuesto, a la visión y el toque de Apoño. El del Málaga nos ha aportado algo que no teníamos: calma, serenidad, saber estar. Sus cambios de juego, sus pases con el exterior y al hueco han insuflado al equipo un nuevo aire. Su primera parte frente al Levante fue una clase de fútbol puro y duro.

- El oportunismo de Edu Oriol. El canterano de La Masía ha cuajado una temporada irregular, y ha pasado más tiempo en el banquillo que sobre el césped. Ninguno podíamos imaginar su papel en las dos últimas “finales” con dos goles de bella factura, en especial el segundo (que además conllevó la posiblidad de seguir luchando). Puede que el de Cambrils no haya asumido gran protagonismo en el juego, pero sí que aporta dinamismo y desborde en la banda y, sobre todo, gol. Está de dulce y marcó un golazo en jugada personal y otro de seco disparo. Por el bien del zaragocismo… ¡Qué siga la racha!

- Seguridad defensiva. Aunque las razones pudieran ser dignas de un capítulo de CSI, el Real Zaragoza ha echado el candado. Y esta vez no ha sido (sólo) culpa de Roberto. En los últimos cuatro partidos sólo ha encajado un gol, el que significó la derrota en Mallorca. Paredes y Da Silva parecen haberse asentado en el centro de la zaga. El Jabalí, en concreto, lleva un par de partidos muy seguro al corte. Ejemplo de compromiso, está sorprendiendo a propios y extraños con su rendimiento en las últimas jornadas. En la izquierda, Abrham y Obradovic se alternan una de las plazas mejor cubiertas del equipo. Y, en la derecha, Pablo Álvarez parece haberse asentado e incluso se anima con incorporaciones que abren el campo y ofrecen desahogo con la opción de combinar a Apoño y Micael.

- El compromiso del equipo. Finalmente, la última y más importante llave para que el Real Zaragoza esté agarrándose con las uñas al borde del precipicio, tratando de no despeñarse, es el compromiso. La imagen de Zuculini lo ilustró cuando supimos que, pese a sangrar por una contusión renal, se negaba a abandonar el campo. Jiménez exigió una máxima, y los jugadores la han hecho suya. Hoy toca el siguiente nivel. Sólo queda mantener el esfuerzo, llevar en volandas al equipo y que los jugadores vuelvan a cumplir. Salir igual ante el Racing, confiar en la suerte, en el destino, en la Diosa Fortuna, en lo que sea… y rezar.

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8 Respuestas a La reacción sobre el césped

  1. Manu dice:

    A mi el triángulo Micael – Zuculini – Apoño me parece impresionante, sobre todo teniendo en cuenta que Manolo Jimenez hace lo que puede para que haya seguridad defensiva. Hay que tener en cuenta que Agapito Iglesias no es plato de buen gusto para la afición y hay que darlo todo hasta el final. Yo confío en la victoria para luchar por la permanencia, bien sea Edu Oriol mediante, o a través de la sangre zaragocista en la grada. Pero lo más destacable es el compromiso del equipo, incluida la entrega de Postiga que está siendo, como tú bien apuntas, notable en esta recta final. Animo y aupa Zaragoza! yeah

  2. PAULA ROYO DOMINGO dice:

    Sin ser déspota, este afán guerrero, luchador, sacrificado y sin temor que se muestra habitualmente de cualquier afición que ve pasar al filo del precipicio a su equipo, me hace quedar perpleja. Es un opio continuo que, sin ser del todo nocivo, funde cerebros y los transforma durante dos eternas horas. Capaz de abarrotar estadios, capaz de viajar miles de kilómetros, capaz de un todo, la afición duerme cuando Rajoy recorta. Mantener a un equipo de 22 tíos con impuestos de los ciudadanos no me convence pero, lo que todavía me convence menos es que hasta que no ven que sus culos corren peligro, no decidan correr.

    El Real Zaragoza tiene una afición incondicional y, por eso, sus jugadores le deben lealtad y respeto a los colores. Parece que las visitas a segunda división no hacen escarmentar, veremos a ver que pasa la próxima temporada.

  3. Ana Fuentes dice:

    Creo que la afición de la Romareda tenía que haber animado antes. A mitad de temporada era lamentable ir al campo y ver las gradas calladas como en un teatro, o en todo caso gritando e insultando a Agapito. El equipo necesitaba el apoyo que ahora la afición le está ofreciendo. Ya habrá tiempo de manifestarse o criticar al presidente cuando estemos en primera y no en puestos de descenso. Hoy, contra el Racing y con una Romareda llena, toca seguir luchando. Sólo espero que el número 12 (la afición) esté dándolo todo por estos jugadores y nadie vuelva a desconfiar de ellos. Porque SÍ SE PUEDE

  4. Manuel dice:

    Impresionante artículo. Son las claves para seguir en Primera. SÍ SE PUEDE!!!

  5. andanda dice:

    El Zaragoza debería fichar a Koeman Ô_Ô

  6. zaragocista dice:

    Dejar de darle votos al tal Manu que no le gustan las cervezas

  7. Hola, efectivamente no me gusta la cerveza, es que soy tan buena gente, que las quiero para dárselas a mis amigos que son todos aficionados del Zaragoza de toda la vida, y les quiero dar un regalo emocional por mi cumple, porque se lo merecen… y como no ando bien de dinero, pensé que sería una ocasión ideal para rescatar una sonrisa de lo más hondo de sus corazones que laten con fuerza al ritmo de las victorias con alma de nuestro Zaragoza :)

  8. ZGZ dice:

    Yo creo que el Zaragoza va a triunfar y va a ser un éxito como el ¡niño sandía! ¡Vamos! Por cierto, coincido con el comentario de Manu.
    http://www.viddy.com/video/945565ab-d2f0-467d-ac5c-600acdb17e28

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