El Real Zaragoza se mueve a ritmo lento,pausado.En
su reptante evolucion,el centro de campo del equipo aragonés
cobra un papel relevante. Si la semana pasada deciamos que cabe
esperar mucho más de un emborronado Zapater,lo mismo podríamos
hacer esta con Hidalgo.
El centrocampista vino al equipo aragonés
como un jugador capaz de ofrecer muchas soluciones en la línea
medular.Pero ni la solvencia goleadora que antaño tuviera
en el Málaga ha hecho acto de presencia en todo lo que
va de liga.Tácticamente ordenado ofrece un desgaste físico
excesivamente infértil.
Al lado de Zapater nadie construye en este equipo. Las transiciones
se tornan lentas,pesadas y el juego zaragocista tan predecible
como precipitado. Así,el equipo acaba siempre buscando
a Caffa o a Jorge López para generar auténticas
situaciones de peligro.Marcelino recupera esta semana a Gabi para
el centro. Habrá que estudiar una posible reconfección
del centro de este equipo.Tampoco sería descabellado devolver
a Hidalgo a los tres cuartos.Zona en la que se hizo grande siendo
adulto, y en la que podría ayudar a solventar la agotada
faceta goleadora del equipo.