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Andoni Cedrún: “Algún día estaremos en el balcón de la Plaza del Pilar”

No podíamos seguir con esta serie de entrevistas sin poder hablar con un mito del zaragocismo. Andoni Cedrún (Durango, 1960) supera las expectativas con creces. Quedamos con él en el hall del Hotel Romareda, donde pasó muchísimo tiempo en las concentraciones del equipo que él dice que es su vida: el Real Zaragoza. Doce años que se ven reflejados en las palabras de una persona que desprende zaragocismo por sus cuatro costados. Ahora le toca como a todos vivir momentos muy duros, pero él lo afronta con ilusión, confianza y ambición.

Andoni Cedrún: Algún día estaremos en el balcón de la Plaza del Pilar   fotografía

Empezando por lo más cercano… ¿qué sientes cuando el árbitro pita el final del partido contra el Sporting, después de toda esa tensión?

Pues a los 5 minutos me duelen las piernas de esa misma tensión. Haces ¡uff!, como un suspiro, como un alivio porque si te das cuenta todos los partidos que estamos jugando y ganando son agónicos. Hasta el final, hasta que no pita el árbitro, no ganamos un solo partido. Son todas a la heroica. Tiene una parte positiva: el corazón zaragocista late más. Cuando es épica no es lo mismo que cuando ganas por 3-0. La gente está arropando a su equipo. Pero terminas con un grito. Yo estaba en antena a nivel nacional y cuando pitó el árbitro salté. Debí de estar un poco más ecuánime, porque también hay una afición, la del Granada, escuchando la COPE, pero bueno, ya saben cómo soy yo. Ahí no puedo contenerme.

La grandeza de la base

La tremenda carrera de obstáculos que está disputando el Real Zaragoza en este tramo final de la Liga nos recuerda la importancia de la unión del club con la afición. Este cambio de actitud, creer que es posible la permanencia pese a las connotaciones milagrosas del hecho, solamente se ha producido por la generosidad zaragocista. Pero quizás no sea suficiente y no debemos desanimarnos por ello. En realidad lo más lógico es que se descienda de categoría porque los cinco puntos de diferencia con nuestros antecesores pueden ser demasiados. Se ganó al Granada con muchas dificultades y una gran dosis de fortuna, otra vez, y las cuentas nos indican que debemos de ganar dos partidos más que ellos. Pero, por supuesto, no debemos darnos por vencidos.

Creo que tenemos que reflexionar sobre la grandeza de la base, del aficionado sin nombre que, uniéndose a las diferentes iniciativas populares, ha sido capaz de levantar al resto de la hinchada y ser noticia positiva en contraposición al máximo accionista. Y así debe continuar, sin bajar los brazos, a la espera de que esto cambie para que los nuevos dirigentes sepan que el sentimiento de una población no se puede comprar ni vender.
Eso, en el caso de que al final se produzca la deseada venta. Hay quienes dicen que la permanencia reforzaría a Agapito y que le animaría a continuar. Otros comentan que todo estriba en la oferta económica de los compradores. Y los menos vaticinan que pronto se resolverá el misterio pero que no antes del final de la Liga.

Hay mucho trabajo por hacer y la más absoluta ignorancia sobre nuestro futuro a corto y a medio plazo. Y lo peor es que no podemos hacer nada más que esperar porque no somos dueños de nuestro destino. Y nos enteraremos de lo que pase de manera imprevista, de repente, como de la venta de las acciones de Soláns poco después de perder la final de Copa frente al Espanyol en el Bernabéu.
En consecuencia, recomiendo que disfrutemos de la emoción en esta reñida lucha por la permanencia y que, una vez sepamos el resultado de la batalla, nos centremos en el futuro del club con la contundencia que hasta ahora el zaragocismo ha demostrado.

Agapitanic

Agosto de 2011. El Agapitanic se dispone a zarpar. El barco parece mejor que el de 2010 y muchos suben con la esperanza de tener un viaje tranquilo. Un viaje que durará unos nueve meses. Los primeros dos meses son cómodos y hasta se piensa que se puede alcanzar el destino final antes de tiempo. Sin embargo, Javier Aguirre y sus otros comandantes no ven un iceberg llamado Osasuna. Intentan desviarse pero ya es tarde. El Agapitanic colisiona y el agua comienza a entrar poco a poco. El capitán mexicano y sus ayudantes buscan una solución. Van sacando agua con cubos y ponen celo para sellar las grietas. Obviamente, no consiguen nada y la situación va a peor.

Agapitanic   fotografíaPasan dos meses y ya hay más agua dentro del barco que en el mar. Aguirre se niega a ir y se agarra a su timón. Los cristales ya no resisten más y la aparición de Arenere y cía en el barco provocan la rotura total y el agua se lleva por delante al capitán. El Agapitanic comienza a hundirse. Parte de la tripulación salta del barco, unos empujados y otros atemorizados, antes de tiempo: Meira, Juárez, Antonio Tomás, Ponzio, Braulio…Así como Arenere y cía, después de ver que no pintaban nada en el barco de las mentiras. Los violinistas Prieto, Checa, Herrera y Cuartero siguen tocando.

Definitivamente, el Agapitanic se hunde y sólo unos pocos (jugadores y aficionados zaragocistas) aguantan en las tablas mientras el frío de las aguas de Segunda está a punto de congelarlos. 32 minutos después del hundimiento, llega un pequeño barco con Manolo Jiménez a la cabeza y algunos refuerzos buscando supervivientes. Parece que no hay nadie vivo, pero…recordad qué minuto del hundimiento era. Algunos zaragocistas cogen el silbato y comienzan con la agapitada. Manolo lo escucha y pide dar media vuelta. ¡¡Quedan supervivientes!! 21 jugadores y muchos zaragocistas son los afortunados supervivientes que se suben al barco del sevillano. Un barco llamado We Believe. Todavía quedaba una larga travesía.

Una ola malagueña está a punto de acabar con ellos. El capitán se enfada, siente vergüenza de los tripulantes pero resiste. El mar sigue furioso pero la tripulación trabaja más que nunca para evitar el naufragio y se animan con la frase de su capitán: “Juntos podemos”. De repente, llegan a una isla mallorquina. Ahí deben coger provisiones en forma de puntos para poder seguir el viaje y llegar bien a su destino, pero tendrán que acabar antes con la tribu caparrosiana. Jiménez soltará a Dujmovic, que viene de cargarse a unos piratas granadinos. ¿Lograrán derrotarles? Seguro que sí. Fe, lucha y supervivencia son los valores de esta tripulación que no parará hasta llegar a Salvación City. Ahora más que nunca: ¡¡We Believe!!

Cada vez más cerca

Cada vez más cerca   fotografía

Los jugadores del Real Zaragoza celebran el gol de Dujmovic.

El Real Zaragoza consiguió el pasado Domingo tres puntos de oro frente a un rival directo como es el Granada, que unidos al empate del Villarreal, dejan a los de Manolo Jiménez a 5 puntos de la salvación, marcada tanto por andaluces como por castellonenses con 36 puntos. La dinámica positiva, en actitud y en resultados, en la que está inmerso el conjunto blanquillo desde hace unas semanas (a excepción del partido ante el Sevilla) hace que las opciones aumenten con respecto a sus rivales, más aún teniendo en cuenta el calendario. El Zaragoza tiene que ir en la próxima jornada al campo del Mallorca y después tiene tres partidos consecutivos en La Romareda, frente a Athletic, Levante y Racing, para acabar la Liga en Getafe. Así pues, son encuentros más que asequibles todos ellos, sobre todo los que se disputan al calor de la afición zaragocista, para hacer realidad el sueño de mantener la categoría. Para ello es necesario, eso sí, mantener la actitud y la intensidad vistas en anteriores partidos, y sabiendo sufrir como este último choque ante el Granada.

Jiménez puso sobre el terreno de juego un once formado por Roberto, Álvarez, Da Silva, Paredes, Abraham, Dujmovic, Zuculini, Micael, Lafita, Edu Oriol y Aranda, en un once y un sistema que con la continuidad está dando grandes beneficios al equipo maño. El partido comenzó muy igualado por ambas partes, pero el tempranero gol de los blanquillos hizo que su actitud ofensiva fuera menos desesperada y se dedicara más a contemporizar y a ver como transcurrían los minutos. Un encuentro de tensión y nervios tanto por parte de los jugadores como por parte de una entregada afición que no dejó de animar.

Aranda fue de lo más destacado en el conjunto maño. Una asistencia suya y posterior remate desde la frontal del área de Dujmovic hicieron posible en único gol del partido, que a la postre le daría a los aragoneses los tres puntos con los que se siguen manteniendo las opciones de conseguir la permanencia. Aparte de ese gol, otros 7 remates fueron realizados por jugadores blanquillos contra la portería defendida por Julio César. El propio Dujmovic en 3 ocasiones más y Zuculini, también con 3 fueron los que más lo probaron. En cuanto a los fueras de juego, el árbitro madrileño Del Cerro Grande, señaló 2 posiciones adelantadas, en concreto a Postiga y a Obradovic.

Cada vez más cerca   fotografía

Dujmovic y el ex-zaragocista Uche pugnan por un balón.

En el aspecto disciplinario, lo más destacado fue la expulsión por roja directa de Micael. Aparte de este hecho, el colegiado Del Cerro Grande mostró 3 tarjetas amarillas a los jugadores blanquillos, concretamente a Pablo Álvarez, Paredes y Da Silva. Mayor importancia tiene la vista por el lateral argentino, ya que es la quinta y cumple ciclo de amonestaciones, por lo que causará baja en la visita de los blanquillos a Mallorca. Así, la lista de jugadores apercibidos de sanción está formada en estos momentos por Luis García, Da Silva y Zuculini. Por otro lado, también el número de infracciones pitadas fue mayor para el Zaragoza que para el Granada, ya que Del Cerro Grande señaló a los zaragocistas 25 faltas en contra por tan solo 9 que pitó a favor. Pablo Álvarez, Da Silva, Dujmovic y Micael con 4 cada uno de ellos, fueron los que más infracciones cometieron, mientras que Paredes en 3 ocasiones y Pablo Álvarez y Zuculini en 2 cada uno, fueron los que más infracciones sufrieron por parte de los hombres entrenados por Abel Resino.

En cuanto a los robos y recuperaciones de balón durante el partido, hay que señalar a Pablo Álvarez con 14, a Da Silva con 9 y a Paredes con 8, como los jugadores que más esféricos recuperaron. En contraposición, los futbolistas del cuadro aragonés que más balones perdieron en favor de los granadinos fueron Dujmovic con 16, Pablo Álvarez con 12 y Aranda y Zuculini con 9 cada uno,  mientras que los que menos pérdidas de balón hicieron de entre los que disputaron más minutos fueron Micael con 4 y Paredes, quien hasta que fue sustituido por lesión en la segunda parte, no perdió ni un solo balón.

En último lugar, atendiendo a cómo actuó cada futbolista con el balón en los pies y el acierto o no en cuanto a los pases realizados al compañero, se debe reseñar que los que tuvieron mayor porcentaje de acierto en los pases fueron Abraham con el 75%, Aranda con el 73,3% y Micael con el 70,6%. También cabe destacar al delantero Helder Postiga, quien saliendo desde el banquillo y en los pocos minutos que disputó, logró un 100% de acierto en los pases que realizó.

Tras estos datos, las estadísticas generales de los jugadores zaragocistas una vez transcurridas 33 jornadas ligueras son las siguientes:

  Minutos     Goles
1º Roberto 3.122   1º Postiga 7
2º Paredes 2.438   2º Luis García 4
3º Lafita 2.370   3º Juan Carlos 3
4º H. Postiga 2.288   4º Apoño 3
5º Luis García 2.224   5º Lafita 2
         
  Remates     Fueras de juego
1º H. Postiga 64   1º H. Postiga 45
2º Lafita 43   2º Lafita 10
3º Luis García 36   3º Aranda 9
4º Micael 27   4º Luis García 9
5º Ponzio 21   5º Obradovic 5
         
  % de pases     Asistencias de gol
1º Zuculini 81,01   1º Lafita 4
2º Edu Oriol 78,67   2º Luis García 3
3º Pintér 77,40   3º Zuculini 2
4º Micael 76,90   4º Aranda 2
5º Da Silva 74,49   5º Micael 1
         
  Balones perdidos     Balones recuperados
1º Lafita 276   1º Paredes 241
2º H. Postiga 250   2º Da Silva 232
3º Luis García 241   3º Lanzaro 171
4º Micael 213   4º Ponzio 156
5º Paredes 198   5º Pintér 137
         
  Faltas cometidas     Faltas recibidas
1º Paredes 53   1º Lafita 54
2º Micael 52   2º Luis García 47
3º H. Postiga 47   3º H. Postiga 42
4º Lafita 45   4º Micael 35
5º Lanzaro 42   5º Obradovic 24
         
  Tarjetas amarillas     Tarjetas rojas
1º Lanzaro 14   1º Lanzaro 3
2º Paredes 13   2º Juan Carlos 1
3º Micael 6   3º P. Álvarez 1
4º Lafita 6   4º Zuculini 1
5º Zuculini 6   5º Abraham 1

Fotografía: elperiódicodearagon.com

Fútbol en el alambre

El Real Zaragoza se la juega otra semana más. Se agotan los calificativos. Finales, partidos vitales, duelos a vida o muerte. Ya no hay más nombres posibles para las citas que le restan al conjunto blanquillo. Lo peor es que de un día a otro el sueño de la permanencia, que parecía acercarse contra todo pronóstico el último mes, vuelve a esfumarse como el humo entre los dedos de los seguidores y de la propia plantilla. Las derrotas contra el Barcelona y contra el Sevilla han dejado tocado a un conjunto aragonés que se encuentra a siete puntos de un Villarreal que ganó el pasado miércoles sobre la bocina. Si bien en ambos partidos el Zaragoza se fue de vacío tras los noventa minutos, la evolución de la imagen mostrada deja mucho que desear. Más bien se podría catalogar como involución.

Contra el equipo de Pep Guardiola los de Manolo Jiménez dieron la cara. Pelearon, lucharon, tuvieron ocasiones para adelantarse, erraron un penalti, se adelantaron, fueron espoleados por el colegiado y tras 90 minutos se macharon al vestuario con un contundente 1 a 4 pero con la sensación de haber plantado cara a uno de los mejores equipos de la Liga. La cara del Sánchez Pizjuán está en las antípodas. El equipo salió sin tensión, sin ganas, sin oficio y  con una defensa de verbena. Lo peor de todo fue que un mal partido, en un momento clave eso sí, tiró por el sumidero toda la escalada imposible que había hecho creer a todos los aficionados. Hasta los más reticentes había vuelto a La Romareda. Prueba de ello es que el campo fue una olla a presión tanto contra el Atlético de Madrid como contra el propio Barça.

La situación ahora es la que pinta la clasificación. Siete puntos que hay que remontar en seis partidos. Varios de los rivales, además, son directos en esa carrera. Serán duelos a vida o muerte. El primero es mañana en casa contra el Granada (16.00 horas), episodio piloto del fútbol en el alambre. Los de Jiménez están obligados a ganar a los andaluces para no perder comba. Aún más importante, para no perder la fuerza moral que han ido mostrado recientemente. Si la mentalidad luchadora se esfuma, lo hace también el equipo. Después hay que viajar a Mallorca. Será otra cita en la que se jugará al filo de la navaja. Racing de Santander y Getafe también aparecen en esas seis últimas citas. Se terminan los calificativos de nuevo. La gran duda: ¿aguantará el tirón el equipo en las últimas semanas? Más aún. ¿Se ganarán cinco de esos seis partidos? La respuesta llegará en un mes de infarto. En un mes de fútbol en el alambre, en el riesgo, al borde del precipicio.

Los jueces anónimos del fútbol

Los jueces anónimos del fútbol   fotografía

Alfredo Flórez, máximo responsable del Comité de Competición

La vuelta de Manolo Jiménez a su hogar futbolístico coincide con la sanción impuesta al técnico andaluz por sus protestas a Turienzo Alvárez en el partido ante el FC Barcelona. Protestas que jamás llegaron a traducirse en insultos. Así las cosas, el de Arahal no podrá sentarse por primera vez en el banquillo visitante del Ramón Sánchez Pizjuán, convertidos desde hace unas semanas en perritos calientes por la creciente necesidad de ingresos económicos. Cualquier espacio es válido hoy en día si hay dinero de por medio. Aunque roce el ridículo.

A falta de lo que dictamine el Comité de Apelación, el entrenador del Real Zaragoza tampoco podrá ocupar su habitual sitio en La Romareda ante el Granada. Una sanción excesiva que deja de nuevo en evidencia a los órganos disciplinarios de la Liga BBVA. Según el acta arbitral, imposible de consultar ya en el portal de la RFEF que sólo permite comprobar la jornada en disputa, Turienzo expulsó a Manolo Jiménez por “estar de pie en el área técnica y protestar de forma airada una decisión arbitral”. Quiero creer que la vara de medir hubiera sido la misma con Pep Guardiola o en próximos partidos que arbitre el ofendido Turienzo Alvárez.

Además, el acta refleja que al finalizar el partido, Jiménez se dirigió al colegiado en los siguientes términos: “Creo en tu honorabilidad pero eres un rencoroso, un rencoroso”. Unas palabras que según los señores Flórez, Arnaldo y Osorio conllevan la misma sanción que insultar gravemente al colegiado de turno, la misma que agredir a un entrenador rival. En otros casos, se obviaron escupitajos a contrarios, pisotones premeditados, insultos en el túnel de vestuarios, dudas sobre la limpieza de la competición o sentadas en el vehículo del colegiado para recordar a este sus errores. Por no recordar la parcialidad con que se cerraban unos estadios y otros recibían un apercibimiento tras otro. Las comparaciones, aunque sean odiosas, dejan en evidencia a los comités. Pero ahí siguen, parapetados, casi en el anonimato, escondidos tras un PDF y un reglamento inexacto y equívoco.

Una de las mayores desfachateces de este órgano tuvo como protagonista a Álvaro Negredo, la mayor amenaza para la defensa zaragocista en el Sánchez Pizjuán. Ocurrió en mayo de 2010, en el transcurso de la última jornada liguera y pocos días antes de la final de la Copa del Rey que el Sevilla ganaría al Atlético de Madrid en el Camp Nou. El delantero fue expulsado por insultar a la madre del linier de forma escatológica. Prefiero no reproducir los insultos. Mejor dicho, no fueron insultos según el Comité de Competición, sino meras observaciones al árbitro asistente. Indulto a Negredo, expulsión convertida en tarjeta amarilla y en billete para la final. Se obviaron insultos graves en día, dos años después Manolo Jiménez o Mendilibar son sancionados con dos partidos por calificarle de “rencoroso” o por ”salir del área técnica y levantar los brazos en señal de disconformidad”, en el caso del técnico de Osasuna.

De cualquier forma, se siente donde se siente, el gran artífice de que el Real Zaragoza siga con vida será recibido como se merece en su antigua casa. Por supuesto, también en La Romareda ante el Granada, una nueva final en la lucha por la supervivencia. Y pase lo que pase a final de esta temporada, cuando Manolo Jiménez regrese al estadio de la capital aragonesa como visitante, la ovación será merecida. “Yo no soy zaragocista, pero soy un profesional”, afirmó en su presentación. Su honorabilidad, la misma que Manolo atribuyó a Turienzo, le ha erigido en el referente de la afición. Un profesional de los pies a la cabeza, un entrenador honrado, leal, trabajador, de pensamiento justo y ecuánime. Todo lo contrario que los comités que velan por el justo cumplimiento del reglamento.

Dirigentes de la RFEF o de la LFP incapaces de adelantar unas horas su única reunión semanal cuando hay competición martes, miércoles y jueves, permitiendo así jugar a futbolistas expulsados en la previa. ¿La mejor liga del mundo? En todo caso, la más opaca y desvirtuada en favor de los que más tienen, curiosamente, los que más se quejan. Quejas y lloros escuchados por estos magistrados anónimos. Jueces de la Liga alejados del fútbol y del aficionado.

Jiménez o cómo luchar hasta la extenuación

Desde que cogió las riendas del club hace tres meses, Manolo Jiménez (Sevilla, 1964) ha insuflado esperanza y aliento al Real Zaragoza. El técnico sevillano ha conseguido que un equipo desahuciado afronte la recta final de la temporada con optimismo e ilusión. Tras haber conseguido 10 de los últimos 15 puntos en juego, los blanquillos han dejado de ser el farolillo rojo dela Primera División y están a cuatro puntos de la salvación.

Jiménez o cómo luchar hasta la extenuación   fotografía

Para explicar este milagro, para entender esta inesperada reacción, hay que saber quién es Manolo Jiménez y de dónde viene. Y es que él es el responsable de haber logrado que los jugadores interioricen un espíritu competitivo y guerrero que contrarresta en el campo sus notables carencias y limitaciones.

Jiménez es la viva imagen de un hombre de club. Internacional con la selección española y titular en el Mundial de Italia 1990, el Sevilla FC siempre ha sido su casa desde que aterrizó en los años ochenta para jugar en el filial. Allí desarrolló casi toda su trayectoria deportiva, un bagaje deportivo que se resume en cifras: 14 temporadas como jugador, 354 partidos disputados y 11 cursos como técnico, entre el filial y el primer equipo.

Nada más llegar a la capital aragonesa fue claro: “No soy zaragocista, pero sí un profesional”. Un mensaje que denota que es un hombre de compromisos. Cuando acepta un reto, lo asume con todas las consecuencias. Cuando se marca un objetivo, se deja el alma por cumplirlo.

Me quedo con lo nuestro

Ha sido un fin de semana muy entrañable y que ha compensado los malos momentos vividos esta temporada. La respuesta de la afición blanquilla en la Romareda fue impresionante y aunque no la pude palpar en directo, la sentí a través del teléfono que tenía dentro del estadio y la observé a través de las imágenes ofrecidas por la televisión. Son instantes impagables que me hubiera gustado vivir con la gente, como ocurrió en el estadio del Levante en una de las tardes más hermosas que recuerdo en un desplazamiento. Y han sido centenares en más de treinta años siguiendo al Real Zaragoza, incluidas seis finales de Copa, una Supercopa de España y una Recopa de Europa.

La codicia de la Liga, su afán de ganar más para gastar más, de convertir en un espectáculo bicefálico la competición española, ha provocado que se llegue a este esperpéntico proceso. Las grandes cadenas ya no presionan porque les debe de salir a cuenta y no han perdido oyentes y el Gobierno ha pasado de puntillas por un problema que prometió resolver antes de llegar a 2012. Y ahí estamos, con el Real Madrid y el Barcelona en un pañuelo y ambos en las semifinales dela Liga de Campeones. Y miles de seguidores de clubes que no se comen un rosco, contagiados de merengues y culés sometidos a modas donde unos prefieren a Messi y otros a Cristiano, con odios viscerales a Mourinho por su actitud, o aversión a un entorno culé donde se desprecia lo español.

En este sentido, tengo que agradecer que centenares de followers reprodujesen una frase que me salió del alma al conocer que espectadores aragoneses en la Romaredase mofasen del Real Zaragoza con la odiosa frase de: “a segunda, a segunda”. No entiendo que miembros de nuestra sociedad busquen la desgracia de un club con tanta ferocidad. Acepto, eso sí, que sigan y animen a otros clubes porque están en su derecho, estamos en un país libre. Por eso escribí en menos de 140 caracteres que “es mucho más digno apoyar a tu equipo en la pobreza que regodearse del humilde con tu riqueza”.

Sí, el Barcelona es más poderoso, económicamente muy superior al Real Zaragoza. Con más títulos y mejores jugadores. Con más apoyos financieros y políticos. Con más trascendencia y una historia más dilatada. Pero no me parece digno que desde la opulencia se aplaste al indigente, se le intente humillar, se burle de su afición. Quien lo hace, posiblemente se revolverá contra su ídolo cuando no consiga los triunfos y cambiará de camiseta.

Me quedo con lo nuestro, con lo más cercano, con lo que se puede querer aunque nos cueste la vida y nos proporcione tantos disgustos que nos lleven a repentinos y esporádicos momentos de desesperación.

Míchel te lo…cantamos

A continuación, la canción que la afición zaragocista podría cantar sobre Míchel y su rechazo al Real Zaragoza en diciembre. El ‘ai se eu te pego’ versionado:

 No sa, no sa

No sabe que le llega

El Zaragoza, ai ai de Jiménez

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Sevilla, Sevilla

Está fuera de Europa

Ay pobre Míchel, ay ay pobre Míchel

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Diciembre en Madrid

Agapito comenzó a mentir

Le pasó la oferta más linda

Míchel no quiso por miedo a bajar

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No sa, no sa

No sabía que hacer

Dijo Agapito, ahora a quien ficho

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Manolo, Jiménez

Si no viene me mata

Firma Manolo, que cojones tienes

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Jueves en el Pizjuán

Apoño comenzó a marcar

Y ganó el club más lindo

El pobre Míchel se puso a llorar

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No sa, no sa

No sabe lo que hizo

Ai, bye bye Míchel, adiós y hasta luego

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Manolo, Jiménez

Si te vas nos matas

Ai ai y en mayo, ai ai una jota

 

Después de este toque de humor, me gustaría hablar brevemente de la situación actual. Pese a la derrota, motivada en gran medida por el lamentable arbitraje, ante el Barcelona quedaron claras dos cosas: 1-Manolo Jiménez y los jugadores se merecen la salvación porque están demostrando que con fe, actitud y lucha se puede conseguir todo. Y 2-Que ser zaragocista es lo más grande del mundo. Lo que se vivió en La Romareda con la gente cantando y las bufandas al aire es algo que jamás olvidaremos y permanecerá en nuestro recuerdo junto a aquellas grandes gestas del Real Zaragoza. La afición no estuvo de 10, sino de 12.

 Al final, pese a robos arbitrales, a Agapito y a los que desean vernos en Segunda, este equipo, este club, esta afición y esta ciudad son de Primera y en mayo todos juntos habremos logrado el milagro que jamás ha existido en la historia de la Liga.  Hay que intentar sumar en Sevilla y vencer al Granada son las primeras bases hacia la salvación. ¿Ganar los dos? ¿Y por qué no? Semana clave y, como siempre: ¡¡We Believe!!

Este es el camino correcto

Este es el camino correcto   fotografía

Paredes se estira para cortar un avance de Cesc Fábregas.

El Real Zaragoza mantiene intacto el sueño de lograr la salvación. Es cierto que se perdió, y por goleada, el partido del pasado Sábado ante el Barcelona, pero la imagen y la actitud dadas por el equipo no llevan a la duda. Éste es el camino correcto que hay que seguir de aquí a que termine la temporada. Es el punto de intensidad, de actitud y de juego necesarios para salir de la situación en la que se encuentra el conjunto blanquillo. Y sobre todo, se dio algo en La Romareda que no sucedía desde hacía mucho tiempo: la total comunión entre jugadores y afición, poniendo toda la carne en el asador, cada uno en su parcela. Los jugadores esforzándose al máximo y dándolo todo durante los 90 minutos, y la afición, animando y jaleando a su equipo desde el inicio hasta el final del encuentro, aún cuando el resultado era ya de 1-4, para darle aliento a sus gladiadores que pese a ser goleados seguían dando la cara, haciendo ver a sus jugadores que el Real Zaragoza y el zaragocismo es un solo ser, como en los días de oro del club, y que unidos se puede conseguir el objetivo a final de temporada.

Y esto es algo que debe seguir así, pase lo que pase en Sevilla, porque sólo con el empuje de todos, tanto en la grada como en el césped, se podrán sacar adelante los vitales compromisos que quedan en el feudo zaragocista y así conseguir la tan ansiada permanencia en Primera. En estos momentos, el Zaragoza sigue en la antepenúltima posición con 28 puntos, pero la derrota del Villarreal en campo del Betis y el empate del Granada en Mallorca, hace que se mantenga la distancia de 4 puntos con la salvación, marcada por los castellonenses, y de 7 puntos con los andaluces, que también se postulan como grandes rivales de los blanquillos de cara al objetivo final.

Jiménez puso sobre el terreno de juego un once formado por Roberto, Álvarez, Da Silva, Paredes, Abraham, Pintér, Zuculini, Micael, Lafita, Obradovic y Aranda, apostando por la continuidad tanto en nombres como en concepto táctico y forma de jugar. El partido fue igualado en la primera parte, con un Zaragoza jugando con mayor intensidad y presión que los barcelonistas, disputando cada balón y jugándole de tú a tú al mejor equipo del mundo. Pero poco a poco, la mayor calidad del Barça se fue imponiendo al trabajo físico y táctico de los aragoneses dándole la vuelta al encuentro. Tan sólo el penalti marrado por Aranda, el fallo de Roberto a la salida de un córner que propició el gol del empate de Puyol y algunas decisiones arbitrales dudosas en contra de los intereses blanquillos empañaron un muy buen partido de los de Jiménez. Aún con 10 jugadores durante toda la segunda parte, el Zaragoza no le perdió la cara al partido y lo siguió intentando y peleando hasta el final, sin renunciar al ataque y a dar la sorpresa de hacerle daño al Barcelona.

Pese al error de fallar el penalti que Valdés había cometido sobre Lafita, Aranda se rehízo y consiguió batir la meta de Víctor Valdés al rematar con la cabeza un rechace del cancerbero catalán a un disparo precisamente suyo. Además del gol, el delantero andaluz fue el zaragocista que más remates intentó contra portería contraria con 3 remates más. También Lafita, Micael, Zuculini, Pintér y Obradovic lo intentaron, cada uno de ellos en 2 ocasiones. En cuanto a los fueras de juego, el árbitro castellano leonés Javier Turienzo Álvarez, señaló 4 en contra de los intereses zaragocistas, a Da Silva, Lafita, Zuculini y a Obradovic.

Este es el camino correcto   fotografía

Momento en el que Valdés comete penati sobre Lafita.

En el aspecto disciplinario, lo más destacado fue la expulsión al final de la primera parte de Abraham por doble tarjeta amarilla. Aparte de este hecho, el colegiado Turienzo Álvarez mostró 3 tarjetas amarillas a los jugadores blanquillos, en esta ocasión para Lanzaro, Micael y Zuculini. Así, el lateral izquierdo se perderá el próximo partido contra el Sevilla por sanción, mientras que Pablo Álvarez, Luis García, Zuculini y Pintér conforman la lista de apercibidos de sanción por ciclo de amonestaciones. Por otro lado, también el número de infracciones pitadas fue mayor para el Zaragoza que para el Barcelona, ya que Turienzo Álvarez le señaló a los maños 23 faltas en contra por 13 faltas a favor. Pintér y Pablo Álvarez fueron los que más infracciones cometieron con 6 y 4 respectivamente, mientras que Micael y Pintér en 3 ocasiones y Lafita en 2, fueron los que más infracciones sufrieron por parte de los hombres entrenados por Guardiola.

Atendiendo al robo y recuperación de balones a lo largo del encuentro, cabe reseñar a Paredes y Da Silva con 8 cada uno y a Pablo Álvarez y Micael con 6 cada uno, como los jugadores que más esféricos recuperaron. En contraposición, los futbolistas maños que más balones perdieron en favor azulgranas fueron Micael con 11, Lafita con 9 y Aranda con 8, mientras que el que menos pérdidas de balón hizo de entre los que disputaron más minutos fue Paredes con 4 pérdidas de balón.

Por último, en cuanto a los pases realizados al compañero y a lo que hizo cada jugador zaragocista con el balón en los pies, hay que destacar que los que tuvieron mayor porcentaje de acierto en los pases fueron Obradovic con el 95%, Paredes con el 78,3% y Aranda con el 75%.

Así pues, tras los 31 partidos de Liga que se han jugado hasta el momento, las principales estadísticas de los jugadores quedan de la siguiente manera:

  Minutos     Goles
1º Roberto 2.931   1º Postiga 7
2º Paredes 2.258   2º Luis García 4
3º Lafita 2.201   3º Juan Carlos 3
4º H. Postiga 2.170   4º Apoño 3
5º Luis García 2.129   5º Lafita 2
         
  Remates     Fueras de juego
1º H. Postiga 59   1º H. Postiga 43
2º Lafita 42   2º Lafita 10
3º Luis García 36   3º Aranda 9
4º Micael 27   4º Luis García 9
5º Ponzio 21   5º Obradovic 4
         
  % de pases     Asistencias de gol
1º Zuculini 82,63   1º Lafita 4
2º Edu Oriol 82,12   2º Luis García 3
3º Pintér 77,80   3º Zuculini 2
4º Micael 76,55   4º Apoño 1
5º Da Silva 75,34   5º Micael 1
         
  Balones perdidos     Balones recuperados
1º Lafita 265   1º Da Silva 223
2º H. Postiga 238   2º Paredes 221
3º Luis García 235   3º Lanzaro 163
4º Micael 202   4º Ponzio 156
5º Ponzio 194   5º Pintér 130
         
  Faltas cometidas     Faltas recibidas
1º Paredes 50   1º Lafita 53
2º Micael 46   2º Luis García 47
3º H. Postiga 45   3º H. Postiga 40
4º Lafita 43   4º Micael 33
5º Lanzaro 40   5º Obradovic 24
         
  Tarjetas amarillas     Tarjetas rojas
1º Lanzaro 14   1º Lanzaro 3
2º Paredes 12   2º Juan Carlos 1
3º Micael 6   3º P. Álvarez 1
4º Lafita 6   4º Zuculini 1
5º Zuculini 6   5º Abraham 1

Fotografía: elperiódicodearagon.com